
Tropezar dos veces en la misma piedra sucede más a menudo de lo que debiera. En el caso de la subida de Estepona esa piedra se encuentra en el camino cada sábado, es dura y tiene varios componentes. Son los casi ocho kilómetros de recorrido, el alto número de inscritos, el tardío horario de inicio de la prueba en su jornada del sábado y la falta de puntualidad en su arranque.
El año pasado, con más de noventa participantes, hora de comienzo prevista para las tres de la tarde y salida con alrededor de media hora de retraso respecto al programa no se pudieron llegar a completar siquiera dos de las tres mangas que se debían haber llevado a cabo en la primera jornada de la competición. Este año, con la lista de inscritos superando los ciento diez empezar a la una tampoco dejaba mucho margen a poco que fueran mal las cosas. Por ello se decidía anunciar un adelanto de media hora que, después de todo, no impedía que se comenzase con retraso incluso en relación al horario inicialmente planteado.
Así las cosas esperar que diese tiempo a hacer las tres subidas del sábado antes de que el sol se escondiese tras la montaña era bastante utópico. Acabó por convertirse en imposible a medida que se sucedían las pausas debidas a los típicos incidentes de cualquier competición. El tropezón con la misma piedra resultó inevitable y de nuevo sólo se pudieron llevar a cabo dos subidas. Se trató indudablemente del peor estreno posible para el nuevo sistema de competición, con dos mangas de carrera en cada jornada y clasificación final obtenida por la suma del mejor tiempo de cada día en ellas. Un nuevo reglamento creado con el objetivo de dar la misma importancia a los dos días de cada prueba puntuable, evitando esos sábados que no acaban valiendo para nada a efectos de clasificación y que tan habituales han sido a lo largo de muchos años. Esta vez, en cambio, el sábado acabó teniendo más peso en el sentido negativo para los pilotos que por diferentes cuestiones no pudieron completar la única manga de carrera que finalmente se hizo. Al no tener una segunda oportunidad de marcar un crono se les aplicó lo previsto en la nueva norma para que al menos puedan tener opción a clasificar y puntuar: el peor tiempo de su clase más cinco segundos o el de la clase más cercana en las que sólo tienen un participante. Criterio este último que se acordó al final del sábado en vista de la situación creada por la anulación de la última manga y la escasa inscripción en varias de las clases.
Con todo ello el nuevo sistema también dejó ver otro aspecto que personalmente considero positivo, la posibilidad de generar sorpresas en los resultados, bien sea poque un día llueva y el otro no, permitiendo el nuevo reglamento sacar partido de su habilidad a los que se desenvuelvan mejor sobre mojado aunque tengan peores monturas o, como fue el caso en Estepona, por incidencias o averías de alguno de los aspirantes al triunfo. Algo que evidentemente no gusta a todos los pilotos pero puede ser bueno para el interés de un campeonato en el que los resultados suelen dejar poco margen para la incertidumbre. En la subida malagueña todos los pronósticos apuntaban a un claro triunfo de Joseba Iraola y su potente Nova NP01 de motor 1.7 turbo. Sin embargo su salida de carretera el sábado le dejó sin opciones de victoria y abrió la puerta al estreno triunfal en la Categoría 2 de Jordi Vilardell. Un desenlace con el que nadie contaba antes del inicio de la prueba pero que acabó siendo posible debido al error del piloto vasco y al espectacular ritmo del catalán con la Nova NP03 de motor 1.0 atmosférico.
El vigente campeón de la Categoría 3 marcó el mejor crono en la única subida oficial del sábado y se fue a dormir liderando con claridad mientras los mecánicos del tetracampeón de la 2 se ponían manos a la obra para reparar los desperfectos. Lo consiguieron y el domingo Iraola estableció en la primera de las dos carreras de la jornada el que sería mejor crono absoluto del fin de semana. Pero la distancia a remontar era insalvable así que en la última subida Joseba optó por pensar más en el inicio del europeo dentro de un par de semanas que en rodar más deprisa. Tras pasar por el punto de cronometraje intermedio apenas un segundo peor que en la anterior manga y tres por delante de Vilardell levantó el pie y cedió cinco segundos en meta respecto al catalán que había seguido a tope para certificar su victoria con un magnífico tiempo a apenas un par de décimas que el logrado por el vasco en la manga anterior.
El podio absoluto y de la Categoría 2 lo completó otro debutante con una 'barqueta', Abrahan Vázquez. Al volante de la Osella PA21 JrB ex-César Rodríguez el de Celanova rodó más rápido en la manga del sábado que en las dos del domingo luego de hacer un trompo en la primera de estas y no arriesgar más de la cuenta en la segunda. De todas formas sus tiempos fueron más que suficientes para concluir por delante de Christian Broberg, inédito el primer día debido a problemas de motor en su Wolf. Su equipo fue otro de los que durmieron poco el sábado por la noche pero su trabajo se vió recompensado ya que consiguieron solventar la avería. Gracias a ello el marbellí pudo acumular el domingo unos muy necesarios kilómetros con su nuevo chasis del modelo GB08F Mistral, al que ha acoplado la mecánica de la unidad accidentada el año pasado en Chantada.
La Categoría 1 también tuvo resultado sorpresa porque siempre que está inscrito Fombona con el Audi RS5 DTM es inevitable considerarlo el máximo favorito. Sin embargo la caprichosa electrónica del espectacular vehículo germano hizo de las suyas y el gijonés sólo pudo completar, a ritmo lento, la manga de entrenamientos del sábado sin que ni sus mecánicos ni la ayuda recibida por parte de los de Plemar Sport y BRC fuese suficiente para dar con el problema. Muy a su pesar y el de los aficionados que esperaban ver su coche en acción, no volvería a rodar durante el resto del fin de semana. Peor aún le fueron las cosas a Ismael Arquero al negarse a arrancar el motor de su VW Polo procedente del mundial de rallycross que había estrenado con buenas sensaciones a finales de la pasada campaña. El madrileño no recorrió ni un metro y su retirada junto a la de Fombona dejó los puestos de cabeza de la categoría de 'carrozados' convertida en una 'Copa Porsche'.
Un total de cinco unidades de diferentes versiones del eterno 911 de Stuttgart compitieron en el nacional. Tres de ellas acabaron ocupando los tres puestos del podio y dos se alternaron en el liderato durante el fin de semana protagonizando un espectacular duelo por la victoria. El sábado el más rápido fue Humberto Janssens tras parar el crono siete décimas por encima del 4'20". Un tiempo que le dejaba lejos de su récord de 4'11" logrado dos años antes y con apenas un segundo de ventaja sobre Ignacio Cabezas. El domingo el malagueño salió decidido a sacarse la espina del fuerte golpe sufrido en la anterior edición de la prueba de casa y marcó un 4'16" con el que distanció en casi dos segundos y medio al granadino. Sin embargo una penalización de 5" por tocar una de las 'chicanes' devolvió el primer puesto a Janssens y dejó todo por decidir para la última manga. En ella los dos mejoraron de forma notable sus registros previos pero el que más lo hizo fue Cabezas para marcar un 4'13" logrando casi tres segundos de ventaja sobre Janssens con los que engujó el margen logrado por su rival la víspera y se anotó su primera victoria en el nacional.
El podio cien por cien Porsche en la Categoría 1 del CEM AUTOhebdo SPORT lo completó el canario José Manuel González Cabrera después de completar un fin de semana muy consistente, sin cometer errores en un trazado nuevo para él que no resulta nada fácil de asimilar al primer intento. Tras el piloto de la Isla de La Gomera concluyó en la tabla de la Categoría 1 un perfecto conocedor de los casi ocho kilómetros que parten de Estepona en dirección a Peñas Blancas, Salva Tineo. De vuelta tras no haber competido el año pasado, el de Benahavis acabó ganando la Clase 3 con el Mitsubishi cedido para la ocasión por José Antonio Romero. El de Alcalá la Real le siguió además en la clasificación de 'carrozados' a base de ir de menos a más con el competitivo pero nada fácil de pilotar BRC A110T que la semana anterior había llevado Javi Villa a la victoria en Villajoyosa por delante del imponente Mercedes con motor V8 Judd de Reto Meisel. Los dos andaluces acabaron superando al británico Luke Alexander Nickolds. El del Cupra TCR les había ganado el sábado pero el domingo empeoró sus registros y acabó cayendo a la sexta posición de la Categoría 1.
Intercalado entre los dos primeros 'carrozados' acabó el mejor de los CM para ganar la Categoría 3, la única en la que se cumplieron los pronósticos. A la vista de los inscritos en la misma el favorito debía ser Adrián Artidiello aunque fuese debutante en una prueba compleja como es la malagueña. El Campeón de Asturias situaba ya su Silver Car S3 al frente de la tabla el sábado pero David Cánovas le seguía de cerca, a sólo medio segundo. Tan escasa diferencia podía hacer pensar en un domingo emocionante pero no sería así. Mientras el asturiano fue cogiendo cada vez más ritmo y en la carrera 3 mejoró su crono de la víspera en más de seis segundos el murciano no pudo completarla. Aunque salió en la manga final su objetivo ya fue sólo acabar y conservar el segundo puesto. Lo logró por apenas medio segundo ante 'Pisko' Ventín, extraordinario todo el fin de semana con su YaCar para acabar completando el podio batiendo con claridad al resto de CMs. Por delante de todos Artidiello todavía rodó algo más rápido que antes en la última subida para confirmar definitivamente su primer triunfo en una prueba del Campeonato de España y convertirse en claro favorito al título por mucho que la temporada no haya hecho más que empezar.