
Campeonato de Europa: Ganó la naturaleza
Los mejores pilotos y máquinas de la montaña europea se reunieron un año más en Arriondas para disputar una nueva edición de la Subida Internacional al Fito. Muchos llegaron con la mente puesta en lograr la victoria, bien fuese absoluta o en su categoría, grupo o clase. Al final, como siempre ocurre, sólo unos pocos alcanzaron ese objetivo. Pero realmente quien se impuso a todos ellos fue la naturaleza. El torrencial aguacero que tornó en granizada y dejó las rampas del Fito con aspecto de tramo del rallye de Monte-Carlo cuando se estaba desarrollando la última subida de carrera del domingo, supuso un abrupto final a dos jornadas de competición en las que los caprichos de las nubes hicieron más complicado que nunca hace cualquier pronóstico y acabaron por resultar decisivos en los resultados.
Las previsiones meteorológicas apuntaban a uno de esos fines de semana en los que el sol y las nubes juegan al escondite sobre la sierra del Sueve. Ya el viernes un par de breves pero intensos chaparrones mientras se llevaban a cabo las verificaciones avisaron de lo que estaba por venir porque además llegaron antes y después de que el sol llegase incluso a brillar sobre Arriondas. El sábado empezó sin lluvia pero un vistazo al cielo o a los radares de las aplicaciones móviles dedicadas a estos temas dejaba claro que antes o después iba a llover. Además con toda el agua caída en las horas previas al inicio de la competición los algo más de cinco kilómetros del recorrido iban a tener unos cuantos metros de asfalto traicionero y resbaladizo.
Para el Campeonato de Europa el primer día es siempre de pruebas. Tres mangas de entrenamientos en las que buscar referencias y ajustar reglajes tiene más importancia que los cronos. Especialmente cuando cada subida se hace en condiciones diferentes como ocurrió este año. La primera se disputó con muchas humedades en el trazado. La segunda con asfalto más seco. La tercera bajo la lluvia. Sacar conclusiones así resulta imposible. Como mucho se pueden tener sensaciones. En ese sentido las mejores las dejó Joseba Iraola marcando el mejor tiempo de todo el día en la primera aunque las condiciones del asfalto en la segunda, liderada por Merli, fueron algo más favorables.
El año pasado el piloto vasco también había terminado el sábado por delante de sus rivales y aquello fue un anticipo de su magnífica victoria al día siguiente. Así que cuando el domingo amaneció con cielo despejado y asfalto seco, aunque con las siempre inevitables humedades en sus zonas más sombrías, Iraola optó para la primera subida oficial por la misma monta de neumáticos que tan buen resultado le había dado entonces: las Pirelli 'rojas' de compuesto blando pero no tanto como las 'magenta' elegidas por sus rivales. Sin embargo esta vez todo acabó siendo muy diferente.
El desarrollo y resultado de la categoría 1, la de los vehículos 'carrozados', cuyos participantes tomaban la salida antes, daba a entender que el piso estaba en la parte alta de la subida bastante más mojado de lo que se podía esperar viendo el sol brillar en el cielo y lo seco que se mostraba el asfalto en la zona baja. Calzado su BRC 110T con gomas para lluvia Javi Villa marcó en el primer punto de cronometraje, la 'chicane' que parte en dos la 'rectona', exactamente el mismo crono, a la milésima, que Reto Meisel con 'slicks' en su poderoso Mercedes SLK de motor Judd V8. En el segundo parcial el asturiano ya pasó tres segundos y medio por delante. En meta la ventaja a favor del piloto local se elevó por encima de los ocho. Las condiciones del terreno eran más complicadas de lo que parecía y la habilidad de Villa hizo el resto. Dos semanas antes, sobre seco en las anchas y rápidas rampas de Rechberg el suizo le había ganado con claridad y hasta le había superado el local Raith con un Porsche Cup. Ahora, en el más estrecho y virado escenario del Fito, con su recorrido humedecido por la lluvia en un buen número de puntos, las tornas habían cambiado.
Más aún lo hicieron para el brillante ganador en Austria, Ronnie Bratschi. El suizo había sido el más rápido el sábado confirmando la sensación de superioridad que había dejado en Rechberg. El domingo lo inició en la misma línea, pasando por el primer sector ya con un segundo de ventaja respecto al crono logrado por Meisel y Villa. Parecía camino de una nueva victoria pero llegó demasiado rápido a la derecha tras la recta de Cofiño y no pudo controlar su potente Mitsubishi en la frenada. El coche se fue recto contra el muro situado en el exterior del viraje y el impacto arranco de cuajo la rueda delantera izquierda. El gran favorito dejó de serlo en un instante para pasar a engrosar la lista de abandonos y seguir con la mala racha de sus últimas visitas al Fito, donde por una u otras causas no consigue terminar desde su victoria en el 2021.
El accidente de Bratschi además de resultar muy importante para la clasificación de la Categoría 1, en la que Villa adquirió ya una ventaja poco menos que insalvable, empezó a definir también lo que ocurriría en la 2. La inevitable pausa para retirar el vehículo dañado añadió media hora de espera a los que faltaban por subir, tiempo en el que las nubes ya empezaron a ir cubriendo el azul que hasta entonces dominaba el cielo.
Poco después se produjo otro incidente, este de lo más rocambolesco. El checo Dedek hizo un trompo y su Nova NP03 quedó atravesada en el asfalto impidiendo el paso. De inmediato se sacó bandera roja y el siguiente en el orden de salida, Christian Broberg, detuvo su vehículo como es preceptivo en estos casos. Pero tras él llegó Bormolini sin haber aminorado la marcha pese a las indicaciones de al menos un comisario de ruta y el resultado fue que su Wolf impacto con la parte trasera de la montura del mismo modelo del piloto marbellí que ya estaba parada. Un error impropio de un piloto tan veterano como el italiano que dejó fuera de combate al español y supuso otra interrupción de alrededor de treinta minutos.
Entonces, apenas reanudada de nuevo la subida, llegó el otro momento clave del día. Alexander Hin cruzó la meta con un tiempo de 2'41"875, crono de buen nivel pero que debían mejorar los cuatro siguientes en partir. El primero de ellos era Petr Trnka, decidido a unirse al trío que había protagonizado la lucha por la victoria el año anterior. Sin embargo su registro al paso por la 'chicane' fue cuatro décimas peor que el conseguido por el alemán. Apenas unos metros más adelante eso dejó de tener la más mínima importancia. En la rápida derecha al final de la recta de Santo Tomás la Nova del checo se descolocó en una zona rebacheada, su piloto perdió el control y no pudo impedir un fuerte impacto contra el guardarrail exterior del siguiente viraje. Por fortuna Petr no sufrió daño alguno pero los desperfectos sufridos por su 'barqueta' fueron cuantiosos y el abandono inevitable.
De nuevo se hizo necesaria la intervención del dispositivo de seguridad para retirar el vehículo dañado. Además la dinámica del accidente ocasionó una reunión de los tres pilotos que faltaban por competir con los responsables de la FIA y de la organización. Por unos instantes la sombra de un posible plante en protesta por el estado del asfalto en esa zona sobrevoló la prueba. Finalmente se impuso la lógica ya que nadie se había quejado del recorrido en general o de ese rebacheado en particular ni durante los reconocimientos de los días previos ni durante las tres mangas disputadas del día anterior. Se acordó señalizar específicamente el lugar con la bandera de piso deslizante y tanto Merli como Petit e Iraola volvieron a ponerse al volante para tratar de completar por fin la ya interminable manga.
Lo malo para los tres, especialmente para el español dado que llevaba los neumáticos de compuesto menos blando, fue que entre una y otra cosa transcurrieron otros cuarenta minutos. Tiempo aprovechado por las nubes para tomar definitivamente posesión del cielo sobre Arriondas y empezar a soltar ya alguna que otra gota sobre la cara sur del Fito. En esas condiciones ninguno de ellos pudo mejorar el crono marcado por Hin. Merli, calzada su Nova de motor 3 litros atmosférico con las Pirelli más blandas, se quedó a sólo 31 milésimas. Petit con la misma monta en su Nova de propulsor 1,7 turbo cedió casi siete segundos. Iraola con las gomas de dureza mayor hizo lo que pudo con otra unidad sobrealimentada pero se quedó a medio camino entre ambos, perdiendo cuatro segundos y medio respecto al más rápido.
En sólo una manga la suerte estaba ya casi echada. Con unas diferencias tan grandes y la lluvia que pronto empezó a arreciar los tiempos de la primera subida iban a ser probablemente los mejores del día. Los de la segunda tenían toda la pinta de ir a ser los peores ya que antes de su inicio un chaparrón dejó el piso totalmente mojado. Aunque no llovió durante su desarrollo el asfalto empapado hizo imposible mejorar los cronos.
En la Categoría 1, con todos ya usando gomas para lluvia, Villa volvió a ser el más rápido batiendo a Meisel por casi dos segundos pero marcando un tiempo catorce peor que el conseguido en la manga anterior. En la 2 con igualdad de condiciones en el asfalto para los cuatro primeros Hin ya no pudo repetir la sorpresa de unas horas antes y fue superado por Merli, Petit e Iraola. El italiano paró el crono en 2'55"360 aventajando en casi dos segundos al frances y en más de dos y medio al español. Unos tiempos que parecía iban a ser irrelevantes ya que el cielo volvía a ser de color azul y el sol empezaba a brillar otra vez, secando el asfalto con rapidez.
Tanto en la general y la Categoría 2 como en la 1 las diferencias entre primero y siguientes eran importantes pero la última manga podía ofrecer variaciones, especialmente en los siguientes puestos o si alguno de los líderes cometía un error y tenía que sumar el crono de la segunda oficial, que debía ser claramente mejorable en la tercera. De hecho los participantes del Trofeo Ayuntamiento de Parres marcaban en su mayoría cronos similares o mejores a los conseguidos en la primera manga del día y en la segunda del día anterior, que para ellos había sido ya la primera oficial. Pero cuando empezaban a salir los competidores del Campeonato de España el cielo azul había dado paso a unos densos nubarrones negros. Una tormenta estaba llegando con rapidez desde la zona central de Asturias.
En un visto y no visto empezó a llover con enorme intensidad en la zona de meta y prácticamente de inmediato la lluvia se convirtió en granizo a la vez que se extendió por todo el recorrido. El asfalto se tiñó de blanco y la suspensión de la última manga resultó absolutamente inevitable. Se terminó así del modo más inesperado una muy complicada edición de la Subida Internacional al Fito en la que definitivamente la naturaleza acabó imponiéndose para convertirse en el principal protagonista del fin de semana.
Campeonato de España: Los 'europeos' y los de casa.
Como es lógico la máxima atención en el Fito la acaparon los participantes del Campeonato de Europa dejando en un inevitable segundo plano a la competición del Campeonato de España. La prueba asturiana era la segunda de una temporada que finalmente tendrá sólo cinco competiciones tras confirmarse la semana anterior la definitiva cancelación para este año de la subida de Ubrique.
Con respecto a la primera cita del año, Estepona, la principal novedad que presentaba la competición asturiana era de tipo reglamentario. A petición de los pilotos se cambió el modo de elaborar las clasificaciones de forma que a partir de esta prueba el resultado final será la suma de las dos mejores mangas de carrera del fin de semana en lugar de ka mejor crono de cada jornada. Un cambio que dadas las muy cambiantes condiciones atmosféricas bajo las que se disputó el Fito apenas supuso variación ya que la mayoría de participantes acabaron quedándose con su mejor crono del sábado, el de la primera oficial celebrada sobre piso seco, y con el de la tercera, única que todos ellos llevaron a cabo el domingo y en la que el asfalto, aunque mojado, lo estaba menos que en la segunda del sábado.
En todo caso, fuese en seco o en mojado, los resultados fueron los esperables. Tanto Iraola al 'scratch' y en la Categoría 2 como Javi Villa en la 1 se impusieron con claridad aunque su mente estuviese puesta en el europeo y, por tanto, no apretasen en exceso en las dos mangas de carrera del sábado. Y en la Categoría 3 aunque el regreso de Benito Pérez añadiese algo de incertidumbre Adrián Artidiello se encargó de disiparla el sábado logrando con su Silver Car una amplia ventaja de más de seis segundos en la primera oficial, la celebrada con mejores condiciones de asfalto. La única posibilidad para el del BRC era que los cronos de las dos oficiales del domingo fuesen mejores y batirle en ambas. Lo consiguió en la primera pero sobre mojado con un tiempo claramente peor que el de la víspera y ya no tuvo más opción al no completarse la segunda. Tras ellos concluyeron otros dos asturianos al volante de sendos Silver Car, el debutante Javier Fernández y el habitual en el Fito José Manuel González Nevares para completar un poquer de pilotos de la región que también se produjo en la Categoría 1.
Entre los vehículos 'carrozados' tras el inalcanzable Villa la segunda posición fue para Luis Pesquera, autor del mejor crono en la primera oficial del sábado en la que era sólo su segunda carrera con el BRC 205T, la tercera para Fombona, que tuvo un fin de semana complicado con el competitivo pero delicado Audi RS5 DTM, y la cuarta para Mario Vallina, que se anotó además la Clase 3 con su Yaris N5. Mención especial merece el vencedor de la 5, José Francisco Benítez, ya que no sólo la ganó con amplio margen en el nacional si no que lo hizo también en el europeo después de protagonizar un fin de semana realmente brillante con su bien afinado R5 GT Turbo en su primera participación en el siempre difícil Fito.
Por lo que respecta a los otros puestos de podio de la Categoría 2, la segunda posición fue para Jordi Vilardell, que ganó además el grupo 'Proto 2' en el europeo superando al italiano O'Play en el duelo entre las Nova NP03, y la tercera para Abrahan Vázquez, que se anotó con su 'Oseliña' el triunfo en el Trofeo Ayuntamiento de Parres por delante de otro gallego, Manuel Rey, segundo con su Radical, y de Raúl Lizano, tercero con el Honda Civic. El vallisoletano fue de nuevo el mejor entre los pilotos de vehículos carrozados de este certamen convocado por SIF Motor para atraer participantes que no entran en los apartados europeo y nacional por las características de sus monturas, por cuestiones de licencias o, simplemente, por que así lo eligen.