
El nombre era diferente, pero el escenario no cambiaba. La Subida Ribeira Sacra de Chantada se estrenó los días 10, 11 y 12 de julio como prueba puntuable para el Campeonato de España de Montaña, tras hacerse cargo de la competición Chantada RS Motorsport después de la renuncia a principios de año del anterior equipo organizador. Un relevo que no resultó fácil, pero acabó produciéndose para permitir que el siempre espectacular trazado lucense no perdiera su puesto en el máximo certamen nacional de la especialidad.
La subida gallega era la cuarta del campeonato y volvía a reunir a los participantes peninsulares que no acudieron a la tercera, Los Loros en Tenerife, en la que solo sumaron puntos los dos pilotos canarios que están siguiendo el certamen esta temporada: José Manuel González Cabrera y Guillermo Évora.
También era la penúltima, ya que después de la pausa del verano quedará nada más que la Subida de Onil para cerrar una campaña demasiado corta. Entre la cancelación de Ubrique y el incuestionable hecho de que competir en Canarias resulta demasiado caro para los presupuestos de la inmensa mayoría de los ya de por sí pocos equipos y pilotos interesados en los títulos en juego, el resultado es otro año que va a saber a poco a los amantes de la montaña.
En Chantada el pronóstico estaba claro nada más echar un vistazo a la lista de inscritos. En la general y la Categoría 2 el máximo e indiscutible favorito era Joseba Iraola. En la 3 nadie iba a hacer sombra a Artidiello que, además, podía dejar ya definitivamente sentenciado el título a su favor. En la 1 el principal candidato tenía que ser Fombona, con la duda de que la mecánica le jugase una mala pasada como en Estepona. Se trataba de tres apuestas bastante seguras, de esas que no suponen mucho riesgo pero reportan pocos dividendos. Las tres se cumplieron al pie de la letra. Con claridad las dos primeras; con ligera incertidumbre la tercera, aunque fuese por fallo humano en vez de mecánico. En todo caso, al final no hubo sorpresas y los que se esperaba que ganasen consiguieron las victorias que buscaban.
El triunfo absoluto de Iraola fue la consecuencia lógica de la superioridad mecánica de su Nova NP01 y el extraordinario ritmo al que lo lleva el piloto vasco. Es probable que su temporada en el Campeonato de Europa no le depare ningún título, pero está siendo la más brillante desde que se embarcó en la aventura continental hace ya tres años. Después de que los caprichos de las nubes le dejaran con las ganas de repetir el gran triunfo del año pasado en el Fito, Joseba se resarció con creces ganando la semana siguiente en Falperra, tal vez la prueba en la que menos se podía esperar que alguien pudiese batir a Merli. Después se quedó a dos décimas de repetir la hazaña en Alemania y más cerca aún en la casa del italiano, del que le separaron apenas cuatro centésimas en Ascoli.
Con esos antecedentes, más una clara victoria en Alisas justo la semana anterior, Iraola llegó con su pequeño pero entusiasta y eficaz equipo a Chantada para seguir fiel al Campeonato de España, aunque nada más terminar en Galicia tuviese que ir pensando ya en el siguiente fin de semana en la lejana Polonia. Cubierto su cabello rubio con el casco cuyo diseño recuerda al utilizado por James Hunt para proclamarse campeón del mundo de Fórmula 1 hace cincuenta años, el vizcaíno cumplió como lo hacen los grandes: no dando opción y guardándose muy poco. Con el par de 1'42" marcados el sábado ya tenía el triunfo asegurado (otra demostración de que el cambio en la forma de elaborar las clasificaciones conseguido por los pilotos tras Estepona es nefasto para mantener vivo el interés de muchas carreras), pero no por ello levantó el pie el domingo. De hecho, tras lograr otro 42 en la tercera oficial, que certificaba aún más su victoria, Iraola todavía rodó más rápido en la última manga para rubricar el triunfo con un tiempo de 1'41"567, a 151 kilómetros por hora de velocidad media. Un regalo para la afición que volvió a llenar las laderas de Chantada resistiendo otro fin de semana de fuerte calor, con el extra adicional de un breve pero intenso chaparrón como cierre a la jornada del sábado.
Ganar en Chantada acerca a Joseba Iraola a la consecución del que sería su quinto título de campeón de España de Montaña al situarlo en solitario al frente de la tabla, rompiendo el empate con Jordi Vilardell que se registraba antes de la competición gallega. En la Ribeira Sacra el joven catalán volvió a demostrar su rapidez pese a ser muy consciente de que, con la Nova 'pequeña', la única forma de ganar a la 'grande' es que su piloto se equivoque o la mecánica falle. Como no pasó ni una ni otra cosa, Vilardell hizo lo que tenía que hacer: acabar segundo y dejar abierto el campeonato a que en Onil se pueda repetir la sorpresa de Estepona. Eso sí, al igual que el ganador, tampoco se lo tomó con calma. Es más, acabó consiguiendo sus dos mejores tiempos del fin de semana en las dos mangas de carrera del domingo, demostrando que, más allá del resultado, Jordi busca siempre el límite cada vez que toma la salida. Sin duda, el mejor modo de seguir progresando.
Con los dos primeros claramente destacados desde el inicio de la competición, la lucha por el tercer puesto en la clasificación general y la Categoría 2 resultó mucho más interesante. La protagonizaron dos pilotos gallegos con monturas muy diferentes: Abrahán Vázquez con la 'Osellinha' de motor 1.000 atmosférico y José Antonio Alonso Liste con el Tatuus de propulsor 1.8 turbo.
De entrada, el lucense del monoplaza se situó seis décimas por delante en la primera oficial del sábado. A continuación, el orensano de la 'barqueta' replicó batiéndolo por algo más de tres segundos en la manga que cerró la primera jornada, lo que le dio una ventaja de cerca de dos y medio en la suma de tiempos. Al día siguiente los dos apretaron a fondo en la tercera manga de carrera, que terminó con menos de medio segundo a favor del piloto de la Osella. En la última, el del Tatuus fue el más rápido, pero solo pudo recortar una décima y el tercer puesto se lo adjudicó definitivamente Abrahán, que completó el podio de la Categoría 2 por tercera vez en otras tantas participaciones en el nacional esta temporada.
Tras el dúo que luchó por el tercer puesto terminó quinto Martín Villar con su recientemente adquirida Nova NP03. Un salto importante después de más de una década pilotando CM que el vigués afrontó con la inteligencia propia de alguien de su experiencia: sin prisas y buscando una adaptación progresiva a un vehículo que en nada se parece a los que había llevado hasta ahora.
Hasta la sexta posición absoluta acabó llegando el esperado ganador de la Categoría 1, José Antonio López-Fombona. El gijonés había empezado mal el fin de semana al dañar el frontal de su espectacular Audi RS5 DTM en la manga de entrenamientos del sábado. La reparación le impidió salir en la primera subida de carrera, pero en la segunda marcó el mejor tiempo del día entre los vehículos 'carrozados'. De todas formas, su crono de 2'00"653 apenas mejoraba en tres décimas el conseguido por Bernardo García de Castro, así que nada estaba aún decidido de cara al domingo. En realidad, esa posible incertidumbre en el resultado era solo teórica. Tras bajar ya de los dos minutos en la manga de entrenamientos de la jornada final, Fombona se puso fuera del alcance de su rival en la siguiente de carrera con un registro de 1'57"301, que dejaba a un par de segundos al rápido piloto gallego del Porsche, único que conseguía también parar el crono en menos de dos minutos. Con esa diferencia la victoria estaba casi asegurada para el asturiano. La confirmó mejorando todavía algo más en la última subida, mientras su adversario se salía en la rápida zona que lleva al cruce de Cipreses al tratar de no rendirse. Aunque el golpe fue aparatoso, no deparó mayores consecuencias que la lógica frustración de un desenlace nunca deseado que, en todo caso, no quitaba brillo alguno a la magnífica actuación del piloto pontevedrés. Terminar segundo de su categoría del Campeonato de España en el que era su regreso a las rampas de Chantada después de una docena de años de ausencia no estaba nada mal.
Para Fombona, la victoria en la Ribeira Sacra supone ponerle a tiro la posibilidad de ser campeón de España de Montaña por décima vez cuando ya no contaba con ello. La dispersión de resultados que ha tenido la Categoría 1 esta temporada (con cuatro vencedores diferentes, tres de los cuales no han competido en ninguna otra prueba), unida a que el líder de la clasificación tras Los Loros, José Manuel González Cabrera, estuvo lejos de terminar en la segunda posición que necesitaba para consolidar sus opciones, hace que si el gijonés vence en Onil se adjudicará el título independientemente del resultado que alcancen los otros pilotos que aún conservan opciones matemáticas. Entre ellos está también el tercer clasificado en la subida gallega, Toni Ariete, que se mantuvo todo el fin de semana tras el dúo de cabeza con su Hyundai i20 WRC para acabar completando el podio de la Categoría 1 y ascender al tercer puesto en la clasificación del campeonato más abierto este año.
En cambio, el certamen que otros años solía ser el más competido, el de la Categoría 3, quedó ya resuelto con antelación en Chantada. Adrián Artidiello no tuvo problemas para sumar su tercera victoria en otras tantas participaciones este año, dominando claramente con su Silver Car S3 para ganar por amplio margen a David Cánovas y su Talex M3. El murciano repitió el resultado de Estepona, pero su ausencia en el Fito, donde también ganó el asturiano, y la no participación de ambos en Tenerife hacen que las tres victorias de Artidiello sean ya más que suficientes para asegurarle la consecución del título. El único que la podía retrasar hasta Onil era 'Pisko' Ventín si terminaba en el podio: un resultado fuera del alcance para un Car Cross, incluso aunque su piloto lo lleve tan deprisa como lo hace el de Cotobade, que acabó logrando la cuarta posición de la Categoría 3 además de vencer una vez más en la Clase 13 (en la que están encuadrados estos vehículos llegados al asfalto desde las pistas de tierra del autocross). El podio de la Categoría 3 lo cerró finalmente otro CM de fabricante diferente a los dos primeros clasificados, el Speed Car GTR del local José Antonio de Arriba.